Quien soy

Hola, me llamo Maria Isabel Rivas Sánchez, tengo 42 años y soy madre de dos niñas de 16 y 13 años, alérgicas al huevo.

Desde que mi primera hija nació, Cristina, he tenido que aprender a cocinar de una forma direfente a la que estaba acostumbrada en casa de mi madre y aun recuerdo como fueron esos comienzos, sobre todo el miedo a lo desconocido. Para mi fue un choc del que afortunamente supe adaptarme rápidamente.

Recuerdo los días y sobre todo las noches, cuando la niña dormia,  que pasaba pegada al ordenador buscando información, sobre lo que contenía o no huevo y día tras día iba decubriendo la de cosas que no sabemos. sobre todo porque cuando uno no padece una cierta enfermedad no se preocupa de que esta compuesta nuestra alimentación.

EL ETIQUETADO DE LOS PRODUCTOS, la de horas que me he pasado leyendo etiquetas, siempre digo que yo hecho una hora más en el supermercado que la mayoría de la gente, porque todo había que leerlo, pero por desgracia no era suficiente.

Yo iba a comprar, leia el etiquetado del producto, me aseguraba de que no contuviese HUEVO, pero pronto decubrí, que existían las TRAZAS, malditas trazas. No era consciente del peligro que corría mi hija con las dichosas TRAZAS.

LLegado a este punto he de comentaros que mi hija nació con una intolerancia al 98% en la clara del huevo y un 97% a la yema, así que imaginaos, con sólo la ingesta de una mínima cantidad lo que supondría para ella.

Viendo la situación que tenía, tenía que hacer algo, así que me puse en contacto con todas las grandes empresas, Casatarradellas, Puleva, Bimbo, Gallo, Campofrío, Nestlé, marcas de alimentación infantil, Hero Baby, etc, explicándoles cual era mi situación y el miedo que tenía al supermercado, pues con determinados alimentos en los que NO ponía que contuviese huevo, mi hija había tenido fuertes reacciones y como consecuencia tenerla que ingresar por asfixia.

No fue un trabajo fácil, porque contactar con todas esas empresas allá por el año 1997, sobre todo porque no exitía tanta información como ahrora y porque los departamentos de las empresas no estaban tan preparados como hoy, pero nunca desistí, me iba la vida en ello.

Así que me puese día tras día llamando, mandando correos, peticiones por fax, explicando la situación y siempre ponía una frase, NECESITO SABER QUE PUEDO DARLE DE COMER A MI HIJA, ella tenía entonces un año nada más.

Y llegaron los resultados, poco a poco y después de mucho insistir, las empresas se pusieron en contacto conmigo, bien por teléfono, por carta oincluso e-mail y me fueron orientándo sobre los alimentos que podía darle a mi hija y de cuales no. Me mandaron listados completos, me aconsejaban sobre todo en lo que estaban seguros de que no contenía huevo y de lo que podía contener trazas. Imagináos lo que eso supuso para mi, ya podía ir al super mas tranquila, sabía perfectamente que comprar.

Pero en una ocasión ocurrión algo me llama la atención, comprando un paquete de pasta Gallo, observo que han cambiado el formato, el color y automáticamente leo la etiqueta y puedo ver con claridad que han incluido que puede contener trazas de huevo, se me encogió el corazón, así que rápidamente me fuí a casa a comprobar lo que yo tenía en la despensa. Cuando llego, compruebo que en el paquete no ponía nada de trazas, asi que sin pensarlo me pongo al télefono y me paso mas de 7 horas intentando hablar con el departamento de Pastas Gallo a pedirles una expliacaión , hasta que finalmente lo consigue.

Es ahí cuando me entero de que en España existen dos cortadoras de pastas, una en el sur y otra en el norte y de que en el norte, la empresa para la que trabaja pasta Gallo, cortaba las pasta al huevo en una máquina independiente a la de pasta sin huevo, pero que la que existe en el sur, en Córdoba por aquel entonces, lo hacían todo por la misma máquina, con lo que todas sus pastas llevan trazas de huevo.

Mi indignación en esos momentos era cláramente justificable, para mi estaban jugando con la salud de mi hija y eso no pensaba permitirlo. No se si todas aquellas reclamaciones que formule, presente y expuse sirvieron para algo, espero que si, pues gracias a Dios, en las etiquetas cada vez son mas esplícitos y específicos, supongo que la culpa de eso la tenemos aquellas madres que como yo hemos luchado por conseguirlo.

Un año después me ocurrio algo parecido con mi hija pequeña, María, la que además de ser alérgica al huevo, tenia intolerancia a la proteina de la vaca, no quiero recordar sus tres primeros años de vida, lo que supuso para mi poder darle de comer, ya que en su alimentación no podía entrar, huevo, yogourt, leche, pan bimbo, jamón cocido, incluso salchicón, que como iba yo a pensar que pudiera contener leche. Bueno pero todo eso ya paso.

El tiempo ha pasado y ahora mis hijas estan superando esta alergia, atrás han quedado las dificultades para poder ir a un restaurante, salir de viaje o simplemente que las niñas pudieran ir a una fiesta de cumpleños. Ahora ellas comen alimentos elaborados con huevo y Cristina la mayor se comerá en unos días su primer huevo frito, no me lo puedo creer, solo de pensarlo se me saltan las lágrimas. María que ahora tiene 13 años esta comiendo dulces y pasta al huevo y para el año próximo comerá huevo entero.

La creación de este blog es algo en lo que llevo mucho tiempo pensando, pero que por circunstancias nunca lo llevé a cabo y es ahora cuando me doy cuenta de lo que puedo ayudar a mucha gente, ya que con mi experiencia, puedo ofreceros consejos, recetas, donde buscar en caso de necesitar ayuda o incluso poder prestarosla yo misma.

Por  eso espero que esta nueva andadura que hoy comienzo, la andemos juntos.

Gracias de antemano por vuestro tiempo.

 

 

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5 comentarios to “Quien soy”

  1. Lolingala marzo 7, 2013 a 12:27 pm #

    Yo soy la prima de estas niñas y digo que he llegado a leer el agua y los chicles! por si llevaban huevo!!!!!!!!!! ;P

  2. Patricia Ramírez mayo 19, 2013 a 12:41 am #

    Isabel, te entiendo perfectamente, mi sobrina pequeña tiene un montón de alergias, algunas aún ni saben lo que es. Así que tenemos que andar leyendo todas las etiquetas de los productos para no darle nada que le afecte, ni que sea potencialmente alérgico ( como la soja o el trigo ).

    Yo también me he hartado de llamar a muchas “grandes empresas”, y puedo decir que a más de una debería de caérsele la cara de verguenza de lo que nos venden.

    Saludos.

    • mirsache mayo 20, 2013 a 5:48 pm #

      Gracias por leer mi blog. Espero que las empresas tomen nota del mal que pueden llegar a causar a las personas. Hay que andar con mil ojos para evitar posibles males.
      Bueno espero saber mas de ti. Un cordial saludo.

  3. Sonia julio 25, 2013 a 9:24 pm #

    Hola María Isabel, me encanta tu blog(y ese que todavía no lo he mirado todo) tengo una niña de 2 años que también es alérgica al huevo y puedo comprender por lo que has debido pasar

    Me alegro que pronto puedan comer huevo!!

    Sonia

    • mirsache julio 26, 2013 a 4:52 pm #

      Querida Sonia, gracias por seguirme y espero que toda la información que estoy colgando te sirva de ayuda. Nos vemos pronto, a la vuelta de las vacaciones. Un saludo.

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